
Si para mañana como hoy, te escapas
con la promesa de volver o simplemente no vuelves,
llévate a prisa que me harås mucha falta,
pero, como todo y tĂș, no serĂĄ para siempre.
QuizĂĄs, apruebes eso de que "la vida sigue"
(razĂłn para tapar disciplinas que lo fueron todo
tomando por los cabellos al buen tiempo libre
cuando ya el amor y sus cosas nos vale poco).
Y si te vas, estirando los brazos de rosa fresca,
respirando sobre los paños tristes de mis arrestos;
hallarĂĄn otros motivos mis ojos que se cierran
por no verse en ti cuando los tomes por muertos.
De un modo gris me despertaré impulsivamente
en el silencio mĂĄs calado de mi habitaciĂłn,
las paredes se hundirĂĄn, las ventanas abrirĂĄn saberes:
¡QuiĂ©n ama padece renunciar diciendo adiĂłs!
Porque yo también muevo las piernas cuando te pienso
y juego a ser adolescente creyendo en las estrellas,
tan seguro estoy que lo has sentido entre risas y miedos
que el amor lastima muchĂsimo, pero a mĂĄs no llega.