
¡Hola! Disculpa que ingrese sin avisar,
estaba abierto y vi que estabas triste.
No quiero molestar, me quedaré por acå
haciĂ©ndote compañĂa si me lo permites.
Hace frĂo, pero es mejor aquĂ que afuera,
por lo menos se puede platicar, ¿no lo crees asĂ?
¿QuĂ© te parece si lanzamos una moneda
para saber quiĂ©n inicia?, o empiezo yo, ¿sĂ?
Creo que no fue importante a dĂłnde querĂa ir,
de pronto me distraje y cuando me di cuenta
estaba en tu puerta impulsado a seguir
hasta hallarme contigo de alguna manera.
Espero no tomes a mal mi pregunta,
pero, me gustarĂa saber ¿quĂ© te ocurre?
Puede que no te sirva de nada mi ayuda,
pero si me dejas intentarlo quizĂĄs ayude.
Continuamente la vida nos ayuda a ser fuertes.
El tiempo no se va detener ni es tampoco el fin.
QuizĂĄs no logre entender lo que sientes,
pero no todo estĂĄ perdido ni es imposible salir.
No pierdas tu alegrĂa por algo que te entristece.
Tienes a muchos que quisieran verte contenta.
Los que te quieren no se lo merecen,
ellos esperan a que salgas por esa puerta.
No estĂĄs sola, jamĂĄs abraces esa posibilidad.
Te lo dice alguien que le costĂł creer en el mundo,
cediĂł en su lamento para que pueda perdonar.
No habĂa mĂĄs remedio, era lo Ășltimo.
Vamos un paso a la vez, ¿estĂĄs dispuesta?
Por quĂ© serĂĄ difĂcil que salga de aquĂ
no sin antes saber que pude darte fuerza.
Ănimo, no te olvides de sonreĂr.
Nota: Poema Recitado (Clic en el vĂdeo de abajo)
